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| Ciencias exactas | |
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El hombre andino y su aclimatación fisiológica a la altura |
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| Los Andes constituyen la zona de altura más poblada del planeta, alrededor de 32 millones de habitantes viven por encima de 2500 m., y la calidad de vida de los mismos depende en gran manera de su capacidad para acomodar definitivamente su fisiología a las condiciones físicas y climáticas del ecosistema, es decir: su topografía, la disminución de la presión barométrica, y en consecuencia la hipoxia o menor oxígeno ambiental, las variaciones bruscas de temperatura, la sequedad y la menor densidad del aire, el incremento de radiaciones ultravioletas y los rayos cósmicos. Los estudios arqueológicos dan cuenta que los habitantes de los Andes proceden de poblaciones amerindias asentadas hacen aproximadamente 20 mil años, y aunque una parte de estas comunidades se esparcieron a lo largo de la costa del pacifico, la extrema aridez de sus extensas zonas dieron lugar a migraciones hacia la cordillera y el altiplano, donde civilizaciones muy antiguas (Pukinas, Urus, Chipayas, Mitimaes), sobrevivieron en estado de aislamiento, hasta la llegada de los conquistadores y otras civilizaciones, conformando grupos humanos que actualmente constituyen los pobladores de la región. La disminución en la presión del oxígeno ambiental da lugar al establecimiento de mecanismos y cambios funcionales u orgánicos, en el sistema de regulación, transporte y difusión del oxígeno hasta los tejidos. Al inicio, es importante mencionar lo que se conoce desde el punto de vista antropológico, es decir de los cambios morfológicos generacionales, secundarios a los cambios fisiológicos, que la altura produce en los residentes permanentes a través del tiempo. El nativo o residente permanente de la altura tuvo que pasar primero por una “aclimatación natural”, es decir el haber alcanzado una conformación corpórea especial de talla baja, tórax amplio, con una conocida capacidad física para el trabajo en condiciones climáticas, algunas veces adversas características de las regiones elevadas. Ya en el año 1833, cuando Alcide D’Orbigny, investigador francés en ciencias de la naturaleza visitó Bolivia, describió sus observaciones sobre la amplitud torácica del nativo andino. Estos cambios estructurales explican algunas diferencias observadas, especialmente en la función pulmonar, cuando es comparada con la observada en habitantes del nivel del mar. Otros parámetros que son dependientes de la oxigenación ambiental serán descritos oportunamente. El presente resumen pretende responder algunas interrogantes que todavía existen, presentando resultados de estudios e investigaciones efectuadas por el Instituto Boliviano de Biología de Altura, en diferentes centros poblados situados en zonas de altura.
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Dr Enrique Vargas Pacheco
• Egresado de la Facultad de Medicina de la UMSA. |