| El teatro boliviano en la década del 2000 se caracterizó por una serie de acertados proyectos que potenciaron especialmente las áreas de formación y de relación con los circuitos internacionales.
Esta suma de proyectos es, en realidad, la continuidad de iniciativas impulsadas desde los primeros años de la década precedente. La llegada del Teatro de los Andes a Bolivia, así como el trabajo de algunos otros grupos de teatro, la gestación de los Festivales internacionales en La Paz y Santa Cruz, el taller permanente dirigido por David Mondacca y otros proyectos de formación, fueron las bases sólidas que sentaron el precedente de los ya mencionados proyectos de la década que corre.
Y es que el acierto de los mismos fue el de apostar justamente por la ruptura, por el crecimiento profesional de los jóvenes que se iniciaban en el trabajo teatral, y por la multiplicación y diversificación de propuestas estéticas. Apuesta que más adelante se concentró en la formación en el área de dramaturgia principalmente con talleres de reconocidos autores y pedagogos teatrales que provenían de diferentes países de Latinoamérica, y en algunos casos de Europa, para luego dar paso a la formación en actuación, ya de la mano del proyecto de la Escuela Nacional de Teatro en Santa Cruz de la Sierra.
Estos espacios de formación apuntalaron en los trabajadores de teatro la consciencia de la construcción de discurso, de la posición crítica ante la producción teatral, y como consecuencia el ejercicio de investigación para la creación. De igual manera, se potenció una generación con una clara tendencia a establecer puentes de diálogo, tanto dentro como fuera del país.
Temáticamente, estas teatralidades indagaron en su mayoría en las relaciones entre seres humanos en épocas de masificación, en los modos de comunicarnos en nuestra urbanidad, en los modos de reírnos de nosotros mismos y de lo absurdo de nuestras aparentes imposibilidades de convivir en las diferencias.
En definitiva, la producción de teatro en la década del 2000 se caracterizó por la continuidad de proyectos, siendo esto una excepción en la discontinuada historia del teatro en Bolivia. La multiplicación de lenguajes y el incremento de producción que se presentó en Festivales internacionales de gran renombre son evidencias de las acertadas rupturas que se generaron en la década que termina.

Obra: "Di cosas cosas bien" Grupo: ESCENA 163
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Eduardo CALLA
Foto: Andrés PEREIRA
Eduardo Calla nació en La Paz, Bolivia, en 1980.
Dramaturgo, Director y Docente.
Licenciado con Honores en Ciencias de la Comunicación (Universidad Católica Boliviana).
En teatro, ha trabajado y estudiado en Bolivia, Francia, España, Argentina y Chile.
Es Director de ESCENA 163, colectivo que trabaja desde hace cinco años con reconocidos artistas del medio teatral boliviano.

Como autor cuenta con cuatro obras estrenadas, además de artículos especializados publicados en revistas y memorias.
Su trabajo fue presentado en Festivales internacionales en Bolivia y fuera del país.
Ha sido becado para estudios y residencias en Francia, España y Argentina.
Es docente de la Universidad Católica Boliviana, en la cuál dictó dos versiones del Curso de iniciación a la Escritura Teatral, siendo el primero con aval universitario (en el área de dramaturgia) que se imparte en la ciudad de La Paz. |